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Esquí o Snow ¿Qué elegir para empezar?

La mayoría de las personas que van por primera vez a pistas de esquí se hacen la primera pregunta básica: ¿Qué elijo, esquí o snowboard? Son dos maneras muy distintas de disfrutar la nieve en estaciones y en terreno salvaje, las dos con unas características propias. De entrada, ni uno ni otro es mejor o peor; ya sabes, para gustos los colores. Unos prefieren moverse sobre esquís paralelos y otros surfear sobre una tabla. Así que tú decides.

Pero para que lo hagas con conocimiento de causa y sepas qué te encontrarás en cada una de estas disciplinas invernales, te hemos preparado un análisis a fondo sobre varios aspectos a tener en cuenta en el esquí y en el snowboard. Y tú, ¿qué prefieres?

Historia del esquí y del snowboard

El esquí es el deporte invernal con más historia por el simple hecho de que en sus orígenes era, más que una deporte, una manera de desplazarse sobre la nieve en los países nórdicos. La primera referencia histórica que existe de personas moviéndose con unos esquís rudimentarios es del año 3.000 a.C.: en una piedra de feldespato que se halló en la isla noruega de Radöy, aparecía un cazador con esquís.

Con los años fue evolucionado en el 1924 se celebraron los primeros Juegos Olímpicos de Invierno y en 1931, los primeros Campeonatos del Mundo de Esquí. El snowboard, en cambio, es una práctica mucho más moderna y está muy influenciada por el surf y el skate.

No podemos pensar que la primera vez que se lanzó una persona sobre algo por pendientes nevadas fue hace escasas décadas; pero si tenemos que marcar un punto de partida a la tabla serían los años 60. Y hay un nombre propio: Sherman Poppen, a quien se le ocurrió unir dos esquís con una cuerda en la parte delantera para cambiar de dirección. Al invento lo llamó Snurfer y era algo así como un juguete infantil.

Con los años, la cosa evolucionó hasta que se empezaron a fabricar snows de forma masiva como los conocemos en la actualidad en 1977 en Estados Unidos. Era el nacimiento del snowboard. Se popularizó especialmente en los años 90, especialmente a partir de los Juegos de Nagano (Japón) en 1998, cuando se convirtió en deporte olímpico.

¿Qué es más fácil: el esquí o el snow?

Es una pregunta complicada porque cada persona es un mundo. Todas las actividades y deportes nuevos requieren unos conocimientos y en el caso del esquí y del snowboard la curva del aprendizaje tiene un comportamiento muy diferenciado.

Te vamos a explicar las principales características técnicas de ambos para que te puedas hacer una idea de qué te conviene más. En los dos casos es recomendable aprender de la mano de monitores especializados; hay clases tanto de esquí como de snow en todas las estaciones de esquí.

Empezar a esquiar es más rápido

La técnica es similar a la forma natural en que las personas nos apoyamos sobre los pies y caminamos y no es un reto en cuanto al equilibrio. Por algo es la manera de transportarse de hace siglos de las regiones más frías del mundo. Lo que más nos gusta del esquí es que tiene una curva del aprendizaje muy pronunciada al principio.

Eso quiere decir que, dependiendo del tipo de esquí, aprendemos bastante rápido a deslizarnos sobre la nieve y en muy poco tiempo, ya el primer día de clases, estaremos esquiando por pistas verdes y, algunos, incluso por azules. Por tanto, disfrutamos desde el minuto cero y los primeros días siempre acabamos con la sensación de estar avanzando a gran velocidad, algo que da mucha satisfacción.

 

Necesitarás más paciencia para iniciarte en el Snowboard

Para empezar, tendremos los pies y las piernas unidas a una misma tabla, por lo que no se podrán mover de manera independiente, que es lo que hacemos de manera natural. Solo el hecho de subirse a la tabla ya requiere saber mantener el equilibrio. Por tanto, te puedes imaginar que la curva del aprendizaje cambia mucho respecto al esquí: sobre la tabla, hay que dedicarle mucho tiempo solo al acto de subirse y no caerse, algo que puede tardar más o menos en función del sentido del equilibrio de cada persona.

No desesperes: más o menos a los dos días ya podrás subirte a la tabla manteniendo el equilibrio de manera más que digna y te parecerá que has aprendido a hacerlo de repente, como por arte de magia. Con el tiempo, la destreza va aumentando. Por tanto, para el snowboard avanzarás más poco a poco y necesitarás más paciencia, por lo que es un deporte muy apropiado tanto para los que tienen un buen sentido del equilibrio como para los que buscan retos motivadores.

A rasgos generales, en el esquí se logra más rapidez, por lo que es ideal para los amantes de la velocidad, mientras que la tabla de snow es más vistosa para hacer saltos, de manera que más recomendable para los que les gusta «hacer el cabra».

Lesiones en esquí y en snowboard

Otro aspecto que no podemos pasar por alto a la hora de elegir esquí o snowboard es la seguridad de cada deporte. ¿En cuál se producen más lesiones? ¿Cuáles son las más frecuentes en cada uno de ellos? Nuestra condición física y problemas que arrastremos del pasado pueden ser determinantes, también, en el momento de decantarnos por uno u otro. En todo caso, las lesiones no deberían preocuparte porque cuanto empezamos no entraremos en zonas de riesgo; es importante avanzar a tu ritmo y a tu nivel, afianzando bien lo aprendido en cada clase.

  • Lesiones en el esquí. Los problemas más habituales que podemos tener esquiando afectan a la extremidad inferior, especialmente las rodillas y sus ligamentos.
  • Lesiones en el snowboard. La parte del cuerpo más expuesta y que más problemas suele dar en el snow es la extremidad superior: hombros, clavícula, muñecas. Aquí es fundamental recibir clases de un monitor para aprender a frenar correctamente y, en caso de caída, saber dominarla para no hacernos daño. Dada la posición fija de las piernas, en el snow las lesiones en las rodillas son menos frecuentes.

¿Qué material necesito para esquiar y para hacer snow?

El equipo que necesitas para esquiar y para practicar snowboard no es tan diferente. Hoy las marcas fabrican ropa y cascos diferenciados para ambos deportes e incluso para diferentes modalidades de esquí, aunque muchos las combinan indistintamente en las pistas. Culturalmente, el esquí se ha asociado más a lo exclusivo y a lo tradicional y familiar, mientras que el snow ha tenido un «look» más callejero y similar al skate, pero hoy en día ya no es tan estanco.

Por una cuestión técnica y de comodidad, sí es cierto que la ropa debe quedar más holgada en el caso de la tabla, porque tienes que agacharte y levantarte más para fijar las botas, mientras que en el esquí no se hace tanto este movimiento, por lo que la ropa de esquí suele ponerse más ceñida.

A parte de la ropa, lo que cambia lógicamente es comprar o alquilar esquís con sus bastones o una tabla de snow, y las botas, que son diferentes, siendo las de esquiar bastante más rígidas e incómodas que las de snowboard. En todo caso, los principiantes deben optar por unas botas flexibles que no amarguen las primeras horas de aprendizaje; siempre hay tiempo para elegir, en el futuro, unas más rígidas y técnicas.

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Publicado por Viajes Estiber

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