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Esquí de travesía: qué es y cómo elegir esquís

El esquí de travesía o esquí de montaña, también conocido como Skimo, es una modalidad deportiva que, si bien existe hace muchos años (fue una de las primeras modalidades del deporte blanco), ha sido en los últimos tiempos cuando se ha popularizado entre los amantes de los deportes de nieve.

¿Qué es el esquí de travesía o montaña?

El esquí de travesía es poco más o menos, a grandes rasgos, un trekking sobre nieve. Se trata, en definitiva, de subir una montaña caminando y bajarla esquiando. Y para ello, las tablas de este tipo de esquís van provistas con unas pieles de foca, las cuales se adhieren en la parte inferior el esquí evitando que este deslice. De esta manera, se puede caminar sobre cualquier tipo de nieve. Una vez se alcanza el pico o el collado elegido, se retiran las pieles y el descenso se hace esquiando.

 

Como norma general, los deportistas llegan hasta el esquí de travesía después de conocer y practicar el esquí alpino. De hecho, los deportistas que llegan hasta el esquí de travesía desde el senderismo o el alpinismo, pasan por pista para aprender a esquiar.

 

Esta disciplina de montaña requiere un nivel medio-alto de esquí como mínimo, ya que en el esquí de montaña no es tanto una cuestión de pendientes, ya que es el esquiador quien va decidir dónde quiere subir y qué quiere bajar, sino de nieve. Aquí el tema es la nieve, y para disfrutar de este deporte con garantías hay que conocer y saber esquiarlas de todo tipo.

 

En estaciones te vas a encontrar, casi siempre, nieve pisada y tratada, sin embargo en esquí de travesía puedes flotar sobre nieve en polvo, esquiar en nieve dura, agarrarte en hielo o pegarte con la nieve costra y todo, en una misma bajada.

 

En definitiva, las condiciones del descenso son imprevisibles y un buen esquiador de travesía debe estar preparado y tener capacidad para esquiar cualquiera que sean las condiciones de la nieve. Con esto claro, para encontrar los esquís perfectos hay que pensar que es lo que buscamos en el esquí de travesía.

Tipos de esquís de travesía

En un extremos tenemos aquellos que sueñan con las bajadas y en el otro tenemos a quienes sueñan con la cumbre.

 

Los primeros van buscando bajadas perfectas y nieves profundas, descensos vertiginosos, saltos y adrenalina en su máxima expresión: freeride. Los segundos van a vencer la montaña, a dejarse la piel y el alma en la subida para llegar antes que el viento y cuando hacen cima, bajan y , a veces, sufren: competición. Entre unos y otros, aquellos que sueñan simplemente con la montaña y disfrutan tanto la subida como la bajada: polivalentes. El ancho de patín es la diferencia fundamental entre los tres.

 

Así, para encontrar tus esquís de travesía tienes que saber qué es lo que te hace soñar a ti.

 

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Esquís de travesía freeride

Si eres de los que sueñan con las bajadas y para ti subir no es más que un mal necesario, lo tuyo es el freeride y estas son tus tablas:

  • El patín de una tablas freeride debe estar entre 95 y 115-120. Si eres una persona corpulenta y alta, debes optar por patines más anchos.
  • La altura de la tabla debe ser la tuya o similar, cinco centímetros arriba o abajo no es relevante.

Pros y contras de los esquís de freeride

 

Con unas tablas rocker (que tienen mayor superficie de contacto) de estas dimensiones vas a alucinar en esa pala a la que le tienes echado el ojo. Son perfectas para nieves profundas, saltos y con ellos vas a divertirte mucho, muchísimo, bajando.

 

Pero si te encuentras con nieves muy duras o hielo ¡te van a temblar las rodillas! Tampoco podemos olvidar que hay que subirlos. Las prestaciones que ganas para bajar las pierdes en la subida. Su mayor tamaño se traduce en mayor peso, que notas en la espalda la parte de la subida que hay que hacer andando y después notas en la maniobrabilidad durante el ascenso con las pieles de foca.

 

Con la popularidad del esquí de travesía freeride subiendo como la espuma, muchas marcas están empezando a tomar en serio este mercado y están sacando modelos que, aún manteniendo unas buenas dimensiones ganan en ligereza y capacidad de maniobra.

 

Modelos sugeridos

 

Un par de sugerencias par quienes optéis por el esquí de montaña freeride:

 

Atomic Backland, con modelos diferenciados para hombre, que van de 102 a 117, y para mujeres, que van de 102 a 109 para mujeres. El peso ronda entre los 4.000 gramos y los 4.500 gramos

Esqui de montaña Atomic Blackland

Dynafit Dhaulagiri, con una pala de 99 y el peso por esquí es 1.400 gramos.

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Esquís de travesía de competición

Si eres de los que sueñas que llegar a la cumbre antes que nadie dejándote la piel para bajar abriendo huella, lo tuyo es el skimo o competición y estas son tus tablas:

  • El patín de las tablas de competición debe estar entre los 65 y los 75.
  • Necesitas unos esquís cortos. No se trata de llevar unos “big food”, pero debe andar entre 10 – 15 centímetros menos que tu. Las medidas mínimas en esta disciplina son 1,60 pata hombres y 1,50 para mujeres.

Pros y contras de los esquís de competición

 

Con estas tablas en la subida te va a parecer que vas descalzo. Son muy ligeras porque son pequeñas y eso hace que también sean muy maniobrables. Perfectos cuando los tienes que llevar en la mochila, tanto en aproximación como en zonas de escalada, y cómodos y rápidos en las subidas.

 

Para bajar con estos esquís hay que saber esquiar y mucho. Si la nieve es dura o incluso en hielo, son tablas que agarran bien, pero si las nieve en blanda o profunda, ahí vas a tener que apañártelas. Ten en cuenta también que estos esquís ligeros no llevan bien el exceso de kilómetros, hay que renovarlos con frecuencia.

 

Modelos sugeridos

 

Un par de sugerencias para quienes optéis por el esquí de travesía de competición:

 

Salomon S-Lab Minim, una pala de 68 en talla única para hombre y mujeres. Ligero como el viento, 720 gramos por esquí.

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Dynafit Speed, con una pala de 76, una altura única de 1,66 y un peso de 1.000 gramos.

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Esquís de travesía polivalentes

Si eres de los que sueñas con disfrutar de la montaña y sus paisajes y tu objetivo no es otro que el camino y la diversión, lo tuyo es el esquí polivalente y estas son tus tablas:

  • El patín de tus esquís debe estar entre los 80 – 90.
  • En cuanto a la altura, tu medida o algo por debajo ira perfecto.

Pros y contras de los esquís de competición

 

Estas tablas sirven para todo y en todas partes disfrutas. Subirás bien, seguro y manejaras tus tablas bien. Bajaras disfrutando de la nieve polvo y aguantando con solvencia en nieves duras. Son los esquís perfectos para meterles kilómetros y kilómetros, tanto en largas travesías de montaña como en ricos fuera de pista.

 

En nieve polvo y nieve blanda no llega a alcanzar el rendimiento de unos freeride y en subida tampoco puede llegar a los niveles de los de competición, pero son unas tablas todo-terreno con un rendimiento muy bueno con las que te puedes divertir de lo lindo.

 

Modelos sugeridos

 

Un par de sugerencias para quienes optéis por el esquí de travesía polivalente:

Volk VTA 88 Lite con una pala de 88, los de altura 1,70 tienen un peso de 1,060 gramos.

 

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Fischer Alproute con una pala de 82, con 1,70 de altura tienen un peso 1,350 gramos. Disponible también en 1,63 y 1,77.

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Más información para elegir tus esquís en Barrabes.com

 

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Publicado por Viajes Estiber

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