Ofertas de esquí de fin de semana en Formigal

Las mejores ofertas de esquí de fin de semana en Formigal están a un solo clic. Tanto si eres de los que salen viernes como sábado a primera hora, estos son los mejores paquetes de hotel forfait en Formigal para que solo te preocupes de disfrutar. ¿Quieres subir a esquiar este fin de semana a  la estación de Formigal?  ¡Reserva ya!

Un fin de semana en Formigal

Los viajes de esquí de fin de semana son una de las escapadas más populares a para visitar Formigal . Son muchos los esquiadores que, semana tras semana, se lanzan a la carretera con el objetivo de poder disfrutar de un par de días esquiando en Formigal.

 

Las principales alternativas

Opción 1: 2 noches de hotel + 2 forfaits Esta es la opción principal para los esquiadores de fin de semana. Salir pronto el viernes y dormir en el Formigal permite disfrutar de la primera nieve de la mañana y aprovechar al máximo cada minuto. Opción 3: 1 noche de hotel + 2 forfaits La segunda más popular entre los que suben a esquiar a Formigal en fin de semana, sobre todo los que viven más cerca. Si sales tarde del trabajo o no quieres conducir de noche, esta será tu opción ideal. Opción 3: 1 noche + 1 forfait o el ‘sube-baja’ A esta última alternativa, si bien no se la puede llamar ‘fin de semana de ski’ como tal, es la única opción para quienes tienen otros compromisos o el tiempo muy justo. Para ellos, disponemos también de ofertas de solo forfait + alquiler de material.

 

Otras fechas que te pueden interesar

Subir a esquiar en fin de semana es una muy buena opción. Pero si dispones de más días de vacaciones o tienes la posibilidad de escaparte durante algún puente o festivo, están otras son algunas de las mejores fechas para esquiar en Formigal:

¿Qué hacer en Formigal si no esquías?

No te atrae lo de esquiar, pero te han liado. Todos tus colegas van a hacer un viaje a la nieve a la estación de esquí de Formigal y tú no quieres perdértelo porque te han hablado del après-ski, así que a ver a qué dedicas el día mientras están las pistas abiertas. O quizás sí hayas ido a esquiar, pero por el motivo que sea, por indisposición, por lesión, por una climatología desfavorable o simplemente porque se te ha acabado el forfait, lo cierto es que no puedes o no te apetece esquiar. Vaya, ¿se acabó el viaje? ¡De eso nada! En Formigal, en el Pirineo Aragonés, tenemos muchas cosas que hacer sin esquiar, tanto durante el día como cuando cierran las pistas de esquí. Descubre todos los planes que hay sin botas ni esquís. Que hacer en Formigal si no esquías y viajas en familia Las familias que viajan con peques tienen dos espacios de visita obligada en Formigal en los que no hace falta esquiar. Quizás los niños aún no se atrevan a ponerse los esquís o ya han tenido demasiado; no les fuerces, vale la pena que se lleven un buen recuerdo de la nieve y retomen el deporte más adelante para que no lo aborrezcan. Mientras tanto, os lo podéis pasar en grande todos juntos en estos espacios: Petrosos Park. En el sector de esquí de Panticosa, está donde acaba el trayecto del telecabina que da acceso a la estación. Se trata de una zona de actividades dirigida a familias, para que jueguen con la nieve, se deslicen sobre ella, etc. Hay una pista exclusiva para trineos y un área para poder hacer muñecos de nieve. Nieve Aventura. Una zona pensada para el público infantil y amenizada por la "pandilla snowy", que es la personificación de los copos de nieve como simpáticos personajes. Juegos de todo tipo que requieren diferentes habilidades en medio de la montaña nevada y donde aprenderéis a deslizaros por la nieve de formas de lo más originales. Muy divertido. Los mejores planes en Formigal si no te gusta esquiar ¿Qué podéis hacer tanto en la estación de esquí de Formigal como en sus alrededores si no vais a esquiar? Tenéis muchas propuestas: Excursiones con raquetas de nieve Formigal está en pleno Pirineo Aragonés, una zona con impresionantes parajes naturales. ¿Has caminado alguna vez con raquetas de nieve? Podrás encontrarlas en las tiendas de alquiler de Formigal y nos brinda otra manera de descubrir la montaña: a un paso más lento y sintiendo el crujir de la nieve bajo nuestros pies; da una agradable sensación de estar flotando y verás rincones que, cubiertos con un manto blanco, están más espectaculares que nunca. Algunas ideas: visitar las cascadas de Ardonés en el valle de Benasque o, para los que estén en mejor forma física, subir al pico del Anayet. Un paseo a bordo de una máquina pisapistas ¿Cómo se ve el mundo desde una ski-ratrack? Ahora puedes descubrirlo y pasar por parajes vírgenes de forma gratuita, ya que está incluido en el forfait de Formigal. Hay varios recorridos y se hacen viajes todos los días desde Portalet, al final del telesilla Espelunciecha. Te puede dejar en pistas e itinerarios difíciles o muy difíciles, para volver esquiando. Tobogganing nocturno Una actividad muy especial y divertida para cuando cierran las pistas de esquí. Cuando cae la noche, podremos subir con el telesilla de Sallent para cenar en el restaurante italiano Trattoria Cantal, en plenas pistas de esquí. Y bajaremos de una forma diferente, no esquiando: a bordo de un trineo clásico de madera por una pista iluminada de 2,5 kilómetros de largo que acaba en la zona de Sextas. Vivir la experiencia de La Glera Se trata de una pequeña cabaña a más de 2.000 metros de altitud en Formigal con capacidad para solo 16 personas. Como peculiaridad, señalaremos que solo se puede llegar con máquina pisapistas, por lo que el simple hecho de desplazarnos hasta allí ya es toda una aventura. Allí se sirven cenas muy especiales, bajo la luz de la luna y entre el silencio de la montaña por la noche. Se ofrecen platos típicos del valle, como cocidos, carnes a la brasa, postres caseros y una carta de vinos, licores champagnes y cervezas que se enfrían directamente en la nieve. https://www.youtube.com/watch?v=MWnMIP5yFx8 Las Mugas, dormir en medio de la montaña Ahora bien, ¡con todas las comodidades! Se trata de espacios de lo más exclusivos donde podremos pernoctar en una especie de iglús acristalados, con calefacción dentro, pero sin renunciar a las comodidades ni a las espectaculares vistas que nos rodean: los Pirineos nevados. Se sirve cena y desayuno gourmet, con comidas preparadas por chefs. Es una de actividades para hacer en invierno en Formigal más excusivas, además se puede ir a bordo de máquina ratrack o directamente esquiando. Practicar la fotografía ¿Te gusta hacer fotografías y no hay viaje en el que no te acompañe tu cámara de fotos? Uno de los mejores planes en Formigal si no te gusta esquiar, ya que pocos destinos encontrarás más fotogénicos que la estación de esquí de Formigal-Panticosa y sus alrededores. Desde sus pistas hasta sus picos, ibones, las panorámicas del valle de Benasque con el impresionante pico Aneto de fondo... eso sí, carga bien la batería de la cámara. Pasa un día en un spa Si llevas varios días esquiando, es una buena opción para cuidar el cuerpo y la mente después de apretar tanto; y si no has esquiado porque no te gusta o te has lesionado, también son buenas excusas para darte el capricho. Hay muchos balnearios naturales cerca de Formigal, como Las Termas de Tiberio en el Panticosa Resort Spa o las Vilas del Turbon y los Baños de Benasque. Son 37 grados con vistas a la nieve, una experiencia única. Saborea los platos típicos de la zona ¿Qué sería de un viaje a la nieve sin un momento para degustar los manjares de montaña? La gastronomía del Pirineo Aragonés es muy variada y hay restaurantes de todo tipo: con platos tradicionales, otros que mezclan la sabiduría de siempre con toques modernos, etc. No dejes de probar las migas con uvas o huevo, las sopas de ajo que entran muy bien en invierno, las carnes a la brasa o los guisos de caza. De postre, deberías probar las rosquillas y los licores de la zona, un toque final para acabar de entrar en calor. Fiesta en Marchica ¿Qué sería de un viaje de esquí a Formigal sin pegarte una fiesta en el Après ski Marchica en Formigal?  Bar durante el día y discoteca por la noche. Ubicado al lado del edificio de Sextas, está inspirado en la típica decoración de una taberna de Los Alpes tirolenses, con mucha madera en el interior. Tiene dos plantas (una de ellas, VIP), cada una con su barra propia; también hay una terraza, que es donde hay más ambiente, con cabina DJ por donde han pasado artistas de renombre internacional. Marchica es uno de los après-ski más populares de los Pirineos. Vale la pena ir, aunque sea una noche; muy buen rollo y gente con todo tipo de vestuario: hay quien viste como si estuviera en una discoteca al uso, pero otros van con sus trajes de esquí o incluso con disfraces. ¡Tú decides!

¿Esquiar en Valencia? TOP 5 estaciones de esquí cerca de Valencia

La Comunitat Valenciana es conocida por ser un paraíso de sol y playa, pero eso no significa que allí no haya grandes amantes de la montaña y de los deportes invernales. Lo cierto es que provincias como la de Alicante es una de las más montañosas de España; pero no hay estaciones de esquí ni en las zonas de interior de Valencia, que es donde más frío hace y más tiempo se mantiene la nieve en sus cotas más altas. Para ir a esquiar, los valencianos tienen que coger el coche. Las pistas de esquí más cercanas a Valencia son las de Javalambre y Valdelinares, de tamaño más modesto y con pistas más adecuadas para debutantes y para el público familiar; los que busquen pasar más días en una estación más extensa y con pistas más exigentes, pueden subir unos kilómetros más por la costa, hacia Catalunya y Aragón, también nos esperan estaciones increíbles para disfrutar de la nieve en los Pirineos. Y tú, ¿cuál prefieres? Estaciones de esquí cerca de Valencia Aramón Javalambre En el municipio turolense de Camarena de la Sierra, esta estación de esquí está a 140 kilómetros de la ciudad de València, alrededor de 1 hora y 40 minutos en coche. No es una estación gigante, pero sí lo suficiente para quitarnos el "mono" de esquiar y en un entorno precioso y muy rural. Tiene 13 pistas en 15 kilómetros esquiables, a cotas entre los 1.650 y los 2.000 metros de altitud (el "techo" está muy cerquita del pico Javalambre): 4 verdes, 8 azules y 1 roja. Además, cuenta con zona freestyle, con un funnytrack, dubby pista, snowy trineos, skicross y zona de habilidad. Esta estación cerca de Valencia tiene una pista imprescindible de esta estación de esqui de Javalambre es Lapiaz, una azul (aunque con algún tramo con una pendiente que la deja en un punto intermedio entre azul y roja) que une los dos sectores (Sabina y Lapiaz, ambas con todos los servicios necesarios para tu jornada en la nieve) y que ofrece unas vistas espectaculares. Tampoco te pierdas la pista Amanaderos, una azul más exigente (hay quien opina que debería ser roja), con un descenso bastante largo y muy divertido, que sale de la cota más alta de Javalambre (desde el Balcón de Teruel, a 2.000 metros) y llega hasta la más baja (a 1.650 metros), ideal para llevarte una de las mejores vistas de la estación de esquí. https://www.youtube.com/watch?v=hlBnKVMvJxY   Aramón Valdelinares Seguimos en las estaciones de esquí de Teruel para ir a otra estación de esquí cerca de València, en la sierra de Gúdar-Javalambre: está a 144 kilómetros y a menos de dos horas en coche. Puedes esquiar en Valdelinares por sus 13 pistas en un dominio esquiable de 17 kilómetros (todos tienen innivación artificial), de las cuales 5 son verdes, 4 son azules y 4 son rojas. Está a unas cotas de entre 1.700 y 2.000 metros de altitud. Valdelinares es ideal para los principiantes, con pistas sencillas para ir progresando como Debutantes I, Debutantes II, Colmenilla, Hornillo y Bujarones; te recomendamos hacer una parada en la base de esta última, Bujarones, en la Cabaña 1900, donde podrás tomarte algo con las espectaculares vistas del Mirador de Valdelinares. Además, hay un snowpark para los amantes de los saltos y piruetas, una snowy área, un funnytruck y un snowy trineos, donde los peques se lo pasarán en grande. También cuenta con una pista de hielo, uno de los lugares más populares de la estación, para patinar. El entorno de Valdelinares es muy agradable para practicar otros deportes en la nieve como rutas con raquetas; en la misma estación podremos alquilarlas y subir con ellas, por ejemplo, al pico más alto de Teruel, que es el cercano Peñarroya (a 2.028 metros de altitud). Formigal-Panticosa La ruta más corta desde la ciudad de Valencia para llegar a esta estación de esquí en el Pirineo Aragonés es por la A-23, por donde se recorren 470 kilómetros, algo más de 4 horas y media de viaje en coche. Haremos un trayecto más largo pero vale la pena si tenemos pensado hacer una escapada de varios días, y es que aquí nos espera un dominio esquiable de nada menos que 182 kilómetros (presume de ser el más grande de España) que se distribuyen por hasta seis valles, en los que hay 147 pistas, con un gran equilibrio entre fáciles y complicadas: 12 verdes, 36 azules, 52 rojas, 42 negras y 5 itinerarios. La estación está a cotas de entre 1.145 y 2.265 metros de altitud. Pero esquiar en Formigal-Panticosa no lo es todo, es mucho más que sus pistas de esquí: también hay un boardercross, un eslalon permanente en Cantal, un funny track ideal para ir con niños, jardines de nieve para dejar a los peques en buenas manos mientras esquían los adultos, el espacio de freestyle Terrain Park y la posibilidad de ir en ski ratrack, la máquina pisapistas que conduce hasta parajes con nieve virgen, hay muchas cosas que hacer en invierno en Formigal. Aunque toda la estación es ideal para todo tipo de públicos, el sector Panticosa es adecuado para ir en familia y el sector Formigal tiene un ambiente de lo más animado para grupos de amigos, de hecho el sector cuenta con uno de los Aprés-ski más conocidos de la península: muy popular que abrió sus puertas en 2009 y desde entonces se ha convertido en un lugar de referencia de la fiesta en las pistas de esquí. Se encuentra junto al edificio de Sextas y se conoce como Marchica de Formigal. Masella Esta estación de esquí del Pirineo Catalán, en Girona, está a unos 455 kilómetros de distancia de València ciudad, algo más de 4 horas y media en coche. Esta estación de esquí de Cataluña. Tiene 74 kilómetros esquiables con un desnivel bastante interesante: 935 metros (la cota mínima está a 1.600 metros en el Pla de Masella, y la máxima, a 2.535 metros). Podremos esquiar por 65 pistas muy equilibradas, para todo tipo de públicos: hay 9 verdes, 24 azules, 22 rojas y 10 negras. Además, ofrece la experiencia especial de poder esquiar por la noche en Masella gracias a 10 kilómetros de pistas iluminadas. Son muchos los motivos para esquiar en Masella, pero destacamos la gran calidad de su nieve, gracias a su altitud, a la orientación norte y a las grandes masas forestales que protegen la nieve de la radiación solar; la buena nieve que hay en primavera, especialmente en las pistas que hay por debajo de Cap del Bosc por la mañana, y después, vale la pena subir a los sectores de Coma Pregona, la Tosa e Isards; o el gran ambiente familiar que tiene la estación. Masella suele ser la que ofrece la temporada de esquí más larga de los Pirineos. La Molina Otra estación de esquí catalana que suele atraer a muchos valencianos, en la sierra del Cadí, en Girona. Este histórico complejo que data del año 1908 se encuentra a 460 kilómetros de València por la ruta más corta, unas 4 horas y 45 minutos en coche. Las pistas de esquí de La Molina tiene un público bastante fiel, enamorado de sus 71 kilómetros esquiables. En ellos hay un total de 66 pistas de esquí alpino de los siguientes niveles de dificultad: 20 verdes, 18 azules, 22 rojas y 6 pistas negras, una de ellas es una de las pistas negras más conocidas de la península: La pista Barcelona, inaugurada en 2023. La cota mínima está a 1.667 metros y, la máxima, a 2.537 metros, una altitud que garantiza unas buenas condiciones de la nieve durante toda la temporada de esquí. Además, hay una pista de trineos (pista Coll Sisè), un snowpark, un itinerario para recorrer con raquetas de nieve, un estadio de competición FIS, una pista adaptada, un circuito segway, un superpipe, pista de tubbing, parque ARVA y parque de aventura en los árboles (tanto para adultos como para niños).

¿Dónde esquiar cerca de Madrid? Las mejores estaciones de esquí

Si vives en Madrid, estarás muy cerca de las bonitas montañas de la sierra de Guadarrama, en el Sistema Central, que tiene su techo a 2.428 metros de altitud, con la simbólica cima del Peñalara. El clima de interior favorece unas buenas condiciones de la nieve, así que no hay que recorrer demasiados kilómetros para pisarla y poder disfrutar del esquí y del snowboard. ¿Qué estaciones de esquí cerca de Madrid podemos encontrar? ¿Qué nos ofrece cada una de ellas? Conoce todos los destinos de nieve de la Comunidad Autónoma de Madrid. Fuera de la región, además, hay algunas estaciones muy frecuentadas por los madrileños. Te invitamos a descubrirlas. Las estaciones de esquí más cercanas a Madrid Es posible esquiar en Madrid sin salir de los límites de la comunidad autónoma. Ahora bien, hay que tener en cuenta que aquí la temporada suele ser algo más corta que en otros destinos como Sierra Nevada o los Pirineos debido a la menor altura de sus montes. Las estaciones de Madrid, sin ser enormes, son suficientes para disfrutar de uno o más días en la nieve con grandes dosis de diversión. Valdesquí Esta estación de esquí de Madrid está en la vertiente norte de las montañas de la Bola del Mundo y el Cerro de Valdemartín, en el término municipal de Rascafría; la orientación favorece unas buenas condiciones de la nieve en las pistas. Se trata de un importante centro de ocio invernal que atrae a muchos madrileños y segovianos por la proximidad a las dos ciudades. Está a cotas entre 1.860 y 2.278 metros de altitud y tiene 22,3 kilómetros esquiables, en los que hay 29 pistas de nieve en Madrid muy equilibradas, una pista de competición homologada FIS, un snowpark, actividades de après-ski, escuela de esquí y snowboard y tienda de alquiler de material. En el entorno de Valdesquí también hay opciones para los amantes del esquí de montaña. https://www.youtube.com/watch?v=UaMfEcklp5o El Puerto de Navacerrada Es una estación de esquí y también un puerto de montaña a 1.858 metros de altitud, en un collado que hace de frontera entre las provincias de Madrid y de Segovia: la vertiente sur es la madrileña, que da a los pueblos de Cercedilla y Navacerrada, mientras que la norte pertenece al municipio segoviano de La Granja de San Ildefonso. Estas pistas de esquí de Madrid están a cotas entre los 1.703 metros y los 2.174 metros, llegando hasta el alto de Guarramillas. Tiene 10 kilómetros de pistas, en las que encontramos un total de 8, de las cuales una es verde, tres son azules y 4 son rojas. También tiene un snowpark. Una de las cosas que más nos gusta de este destino es que se puede llegar en coche, en autocar o en tren hasta la misma estación de ferrocarril del Puerto de Navacerrada. Pinilla Esta estación de esquí realmente está en la villa de Riaza, en la provincia de Segovia, pero su proximidad a Madrid lo convierte en un destino de nieve bastante habitual entre los madrileños. Podemos destacar las impresionantes vistas y parajes que rodean el complejo, a cotas entre los 1.500 y los 2.274 metros de altitud, en el macizo de la Sierra de Ayllón. Se caracteriza por ser una estación bastante divertida, muy acogedora y con un ambiente muy familiar. Tiene un total de 20 pistas, con bastantes que suponen un reto para esquiadores experimentados sin olvidarse de los debutantes: hay 4 pistas verdes, 7 pistas azules y 13 pistas rojas. En sus instalaciones hay todo tipo de servicios, desde hotel y albergue, hasta tienda de alquiler de material de esquí, bares y restaurantes y escuela de esquí. Las estaciones de esquí más TOP frecuentadas por esquiadores de Madrid Si buscas estaciones de esquí más grandes, con más pistas y retos en la nieve, no estás solo: son muchos los madrileños que perfieren no esquiar en Madrid y hacen algunos kilómetros más para probarse en otros centros invernales de la península. Como mucho, nos desplazaremos hasta 6 horas y media en coche. Formigal-Panticosa Una de las estaciones de esquí por excelencia del Pirineo Aragonés y España. Se encuentra a 475 kilómetros de distancia de Madrid, algo menos de 5 horas en coche. Para quien no la conozca, se trata de una de las grandes pirenaicas: tiene 147 pistas (12 verdes, 36 azules, 52 rojas, 42 negras y 5 itinerarios) en un impresionante dominio esquiable de 182 kilómetros. El entorno de las pistas de Formigal-Panticosa es espectacular, cerca del nacimiento del río Gállego, y tiene un ambiente familiar, pero también mucha marcha en las horas del après-ski, donde destaca la fiesta de la terraza-discoteca de Marchica. Seguro que os encontraréis a muchos madrileños esquiando por aquí, un acierto seguro. Astún y Candanchú Otras de las habituales entre los esquiadores de Madrid, especialmente entre los que ya tienen un cierto nivel; está a 488 kilómetros y unas cinco horas en coche. Astún tiene muchas pistas, pero pocas fáciles y las azules tienden a ser algo más complicadas que en otras estaciones. Hay 3 pistas verdes, 13 azules, 21 rojas y 13 negras. Ahora bien, la cosa cambia si le sumamos el dominio de 100 kilómetros que suma con la vecina Candanchú. Entre las dos, agrupan hasta 102 pistas con 15 verdes, 30 azules, 38 rojas y 19 negras, así que hay diversión para todos los públicos. No falta un snowpark, estadio de competición, zona de trineos que encantará a los peques, recorridos de esquí de montaña, circuitos de fondo, circuitos para hacer rutas con raquetas... y mucho más. Aunque el esquí en Astún y Candanchú está muy enfocado al público familiar, también es posible encontrar pubs y bares animados durante el après-ski, como el Barambán de Candanchú. Sierra Nevada Muchos madrileños optan por viajar hacia el sur para esquiar, concretamente a la espectacular sierra cerca de Granada para disfrutar de su buen tiempo en las pistas, de su impresionante dominio esquiable con más de 100 kilómetros de pistas y de su precioso entorno. Hay muchas cosas que hacer en Sierra Nevada, por no olvidar de la cercanía a la ciudad y capital de las cervecitas y las tapas, un plan de nieve infalible. Está a 455 kilómetros de Madrid, lo que se traduce en unas 4 horas y 40 minutos en coche. Si quieres esquiar en Sierra Nevada, hay un hueco para todos: desde el público familiar hasta los grupos de debutantes y los esquiadores avanzados que buscan más adrenalina. Hay 133 pistas, con los siguientes niveles de dificultad: 20 verdes, 48 azules, 51 rojas y 7 negras. Además, ¡podemos esquiar por la noche y vivir una experiencia inolvidable! Y no olvidemos que el desnivel esquiable es de 1.200 metros. Baqueira-Beret Un destino de nieve algo más lejano de los que hemos visto antes, pero que vale mucho la pena. Está a unos 580 kilómetros de la ciudad de Madrid, es decir, unas 6 horas y media en coche. Esquiar en Madrid no tiene nada que ver con Baqueira, una de las estaciones de esquí en el Pirineo Catalán con más prestigio y con unas grandes condiciones de la nieve durante toda la temporada. Esquiar en Baqueira Beret significa esquiar en 165 kilómetros balizados y 5 kilómetros de itinerarios, todo en un área esquiable de más de 2.270 hectáreas. En total hay 113 pistas, de las cuales 5 son verdes, 43 son azules, 48 son rojas y 17 son negras. También hay snowpark, stadium de slalom, funpark, ski kronos, boardercross, zona freeride y circuito de conducción sobre nieve.

¿Dónde esquiar en Jaca? Estaciones de esquí cerca de Jaca

Jaca es, por decirlo de alguna manera, la capital de la nieve en el Pirineo Aragonés. Ubicado a 820 metros de altitud, está en la comarca de la Jacetania, en la provincia de Huesca. Es punto clave en el Camino de Santiago y tiene un bonito centro histórico y una espectacular Ciudadela del siglo XV. Y lo que más nos gusta: está muy cerca de las estaciones de esquí de Astún, Candanchú y Formigal-Panticosa. ¿Viajas con niños o vas con un grupo de amigos con una cierta experiencia en los esquís y buscáis retos? ¿Qué posibilidades de ski en Jaca tenemos? ¿Cuáles son las mejores estaciones? ¿Y si te decimos que pronto podrías esquiar en todas ellas con un único forfait, porque está sobre la mesa la unión de todos los sectores? Te damos todas las claves. Un nuevo plus para esquiar cerca de Jaca: La unión de Astún-Candanchú y Formigal-Panticosa En pocos años será una realidad la unión de Astún-Candanchú y Formigal-Panticosa, lo que lo convertiría en el mayor dominio esquiable de España. Aprobado ya por el Gobierno de Aragón, se espera que a principios de 2023 se lance la licitación para iniciar las obras durante la primavera de 2024. ¿En qué consistirá la unión? No se crearán nuevas pistas ni se aumentará la superficie esquiable existente. Lo "único" que se hará son dos telecabinas para unir Candanchú con La Raca y Astún con Formigal a través del Canal Roya. Así serán: Astún-Candanchú. Un telecabina de 2,5 kilómetros conecta ambas estaciones del valle de Aragón, ya en proceso de construcción. Astún-Formigal. Aquí está el telecabina que hará posible la gran unión, que tendrá 116 vehículos de 10 plazas cada uno. El transporte por cable hará un recorrido de 8,8 kilómetros para enlazar las estaciones del valle de Aragón con las del valle de Tena. Habrá dos estaciones de salida y llegada y una de reenvío a medio camino, en el mencionado Canal Roya. El trazado seguirá la orografía montañosa, con lo que argumentan que se reducirá el impacto ambiental. Se prevé una inversión de 34 millones y las obras deben estar acabadas antes de finales de 2025. De esta manera, el dominio esquiable del Pirineo Aragonés sumaría los 100 kilómetros de pistas que hay actualmente en el valle de Aragón con los 182 kilómetros del valle de Tena, sumando un total de 282 kilómetros esquiables. Esta cifra es muy similar a la de grandes dominios europeos como Espace Killy (Tignes y Val d'Isère) en Alpes franceses o Les Portes du Soleil (unión de 12 estaciones de esquí de Francia y Suiza). De la inversión total, 26,4 millones de euros procederán de los fondos Next Generation de la Unión Europea (financia el 77%), en el marco de la II Convocatoria extraordinaria del programa de Planes de Sostenibilidad Turística en Destino 2022. La diputación de Huesca defiende el proyecto con el argumento de que mejorará la competitividad de los valles de Aragón y de Tena, convirtiendo la nieve en un sector estratégico "con alcance nacional e internacional". Esquí en Jaca: ¿Cómo son las estaciones de ski en Jaca? Mientras la unión de todos los dominios esquiables pasa los procesos administrativos y hasta que se haga una realidad, tenemos que elegir a qué estación de ski de Jaca queremos ir. Todas son un acierto y la nieve está garantizada en esta zona del Pirineo Aragonés en plena temporada de invierno, pero cada una tiene unas características que vale la pena tener en cuenta. Ya podemos disfrutar de la estación de esquí de Astún-Candanchú, dos estaciones de ski en Jaca en el valle de Aragón, con un mismo forfait. Entre ambas suman 100 kilómetros esquiables y cuentan con más de 100 pistas con diferentes niveles de dificultad. Así es cada una de ellas: Astún Se encuentra a cotas entre los 1.658 y los 2.300 metros de altitud y está pegada a la frontera con Francia. Su ubicación es inmejorable, en la vertiente norte de los Pirineos, por lo que suele tener unas magníficas condiciones de la nieve, al mismo tiempo que sus pistas quedan protegidas del viento, lo que hace que el esquí aquí sea muy agradable. Tiene 50 kilómetros esquiables y 51 pistas, bastante equilibradas entre fáciles y difíciles, así como 10 itinerarios de esquí de montaña, un snowpark, un estadio de competición y una zona de trineos. Para los esquiadores que buscan retos, es muy recomendable la bonita zona del Ibón de Astún y el área del Pico Anayet, repleto de pistas rojas y alguna negra. Los debutantes y familias pueden disfrutar de muchas pistas verdes y azules, entre las que destacamos Prado Blanco, en la parte alta, donde además de aprender a manejaros sobre los esquís podréis contemplar unas vistas impresionantes. Candanchú Si de algo presume esta estación de esquí cerca de Jaca es de ser la más alpina del Pirineo por su orografía, llena de montes escarpados y picos agrestes que encantarán a los más montañeros. Además, Candanchú es la estación decana en España, ya que abrió hace casi un siglo, en el año 1928. A una cota mínima de 1.530 metros y máxima de 2.645 metros en el Pico del Aspe, tiene 50 kilómetros esquiables y 51 pistas (hay más difíciles, 29, que fáciles, 22) y un desnivel de 900 metros. También tiene dos stadiums (uno de competición de esquí alpino y otro de biathlon y esquí de fondo). Aunque tiene menos pistas fáciles que otras estaciones, ofrece una de las mejores áreas para novatos de los Pirineos: la zona de la Pista Grande, con muchas pistas verdes. Los más experimentados encontrarán en Candanchú una negra mítica pirenaica como es Quebrantahuesos. Otra zona de esquí en Jaca por excelencia es el valle de Tena, donde se encuentran las estaciones de Formigal y Panticosa, que se unieron en 2014. Ofrecen un dominio esquiable espectacular de 180 kilómetros (actualmente, el más grande de toda la península), en los que podremos probar hasta 146 pistas de todos los niveles de dificultad, donde predominan especialmente las rojas y las negras. Así son: Formigal Todos los forfaits de Formigal incluyen acceso para poder esquiar en Formigal y Panticosa. Las pistas del dominio de Formigal se reparten a lo largo de cuatro valles, todos ellos conectados por, al menos, una pista azul y una pista roja. ¡Así que podréis recorrerlo sin parar de esquiar, ni siquiera para tomar un remonte! Una de las pistas más emblemáticas de Formigal es Tres Hombres, en el sector de Sextas, donde se celebran diferentes campeonatos internacionales por su gran exigencia y que parte desde la cima del pico a 2.276 metros y baja 695 metros de desnivel. También hay espacio para esquiar en familia en la zona de Anayet, donde hay una pista azul de 2,8 kilómetros, muy ancha, para practicar sin sobresaltos. No os perdáis todas actividades que podéis hacer en invierno en Formigal, como el ski retrack, en las que máquinas pisanieves transportan a esquiadores a laderas a las que no se puede llegar de otra manera, en busca de nieve virgen, o incluso, pasar un buen rato en el après-ski más de moda en España, Marchica. Panticosa La estación conocida por el prestigioso balneario de Panticosa, que hay en su entorno cuenta con diferentes atractivos, como los bonitos parajes de los valles de Petrosos y Sabocos. También hay pistas exigentes como la roja Estrimal, con la que llegaréis, con los esquís puestos, hasta el mismo pueblo de Panticosa, lo que la convierte en la pista de esquí que llega a la cota más baja de España (hasta los 1.100 metros de altitud). Pala Petrosos es una roja que algunos tildan de negra que no deberían perderse los esquiadores más atrevidos. https://www.youtube.com/watch?v=9rbW7heW6iM

Los 10 mejores regalos originales para esquiadores

¿Tienes un amigo, familiar o pareja loco o loca por la nieve y el esquí? Se acercan las fiestas navideñas y quieres sorprenderle con algo que realmente necesite o que le vaya bien para su afición favorita y no quieres fallar. ¿Qué se le regala a un esquiador o esquiadora? Más allá de unos buenos esquís, ¿hay regalos para esquiadores que pueden ser útiles en las pistas o en la montaña? Por supuesto que sí. Y hay elementos para todos los presupuestos. Tanto si te quieres gastar mucho dinero porque esa persona es muy especial para ti, como si tu bolsillo está más ajustado, hay cosas que encantarán a todo esquiador o esquiadora que se precie; y si algo es un poco más caro de lo previsto, piensa que siempre podéis pagarlo entre varias personas. Estas son nuestras ideas de regalos para esquiadores para la Navidad o para cualquier otra fecha especial, como puede ser un cumpleaños. Sea lo que sea lo que elijas, ¡seguro que le encantará! Un kit de encerado para esquís [caption id="attachment_6853" align="alignnone" width="750"] Fuente: Glisshop[/caption] Para los esquís o para todos los tipos de tabla de snow. Es un regalo que siempre le va bien a un esquiador o esquiadora, de los que son necesarios y no chorradas para quedar bien. Permite mantener el material en buenas condiciones, algo esencial para alargar su vida útil. Lo normal es que traigan todo tipo de objetos para facilitar la faena, como piezas de encerado y afinación con cera, cera de hierro, biseles de esquís, piezas PTEX, papel de lija para pulir los bordes de las palas, rascadores de metal, almohadillas y otros elementos. En el mantenimiento de los esquís, como en todo, el abanico de precios es muy variado, en función de la cantidad de objetos que lleve y de la marca del fabricante, pero tienden a oscilar entre los 50 euros y los 120 euros. Otra idea similar es una plancha para encerar, es decir, para aplicar cera en la suela de los esquís o de la tabla, con termostato y muy fácil de utilizar (las más baratas cuestan alrededor de 40 euros). Funda para esquís [caption id="attachment_6860" align="alignnone" width="750"] Fuente: Decathlon[/caption] Otro elemento muy práctico para los esquiadores: un sistema para transportar el material sin necesidad de llevar una gran mochila. Como si fuera una funda para la guitarra, vaya. Lo mejor de este regalo de esquí es que es barato y asequible: por unos 15 o 20 euros ya puedes comprar una que da más que buenos resultados. Si te sabe a poco, puedes completarlo con un bolso para guardar las botas de esquí, que si no tiene, también le vendrá muy bien. Así como elegir y comprar los esquís adecuados para alguien es algo mucho más personal, regalar una funda de esquís siempre es un acierto y tiene poco margen de error. Ropa de esquí Es cierto que entramos en terreno peliagudo: primero, porque la elección de la ropa de esquí y material que debemos llevar a la nieve es muy personal y algunos son muy exigentes; segundo, porque es bastante caro (aunque podemos comprarlo entre varios); tercero, porque hay que saber la talla del destinatario y qué necesita realmente para que no se le acumulen cuatro chaquetas para esquiar en el armario. Algo que siempre se agradece son los complementos: unos buenos guantes para esquiar (si quieres sorprender y no te importa el dinero, se venden unos con tecnología wireless para manejar el móvil sin quitarse los guantes por unos 250 euros) una braga para el cuello -hay algunos diseños originales y con precios variados- o un gorro bonito. Los calcetines para esquiar también son un acierto, ya que con el uso se desgastan mucho y nunca está de más tener de sobra, y son asequibles. Ropa para el après-ski Los esquiadores y esquiadoras no van a la nieve solo para descender por pistas o palas sin parar; un momento fundamental de los viajes a la nieve es el llamado 'après-ski', cuando cierran las pistas. Es entonces cuando van a tomarse un chocolate calentito o una cerveza en una terraza con música, viendo el espectacular entorno de montañas nevadas. De nuevo, nos enfrentamos a un mundo muy personal, pero si conocéis bien a quien recibirá el regalo, seguro que le alegráis el día. Cada vez hay más après-ski de moda y hay muchas marcas con buenas colecciones, por ejemplo, SkiDress, con prendas apropiadas para llevar tanto en pistas como en la ciudad.   Un pack con cremas hidratantes El sol y el frío hace que la piel y los labios sufran mucho en la nieve y se resequen. ¿Qué debería llevar el pack? Lip balm, crema solar facial antimanchas, hidratante, tónicos y crema de manos. Importante que lleven protección solar, porque aunque no van a la playa, en alta montaña la radiación ultravioleta es espectacular.   Un secador de botas de esquí [caption id="attachment_6861" align="alignnone" width="750"] Fuente: Decathlon[/caption] Un regalo para esquiadores de lo más práctico: le asegurará que cuando vuelva a las pistas de esquí, las botas estarán secas, y es que no hay nada más desagradable que ponérselas y descubrir que siguen mojadas o húmedas. El aire caliente de estos aparatos seca las botas de forma progresiva y nada agresiva, elimina la humedad y también los olores e impide la acumulación de bacterias. Le encantará, seguro, y no te costará mucho dinero: los más baratos cuestan alrededor de 20 euros. Una cantimplora para esquiadores Es un regalo para esquiadores que puede parecer poco espectacular, pero es muy útil y siempre va bien. Los que hacen escapadas de freeride y son amantes del café, también agradecerán un termo. Es una opción sostenible para mantenerse hidratados y en la actualidad hay muchos diseños e incluso, si queremos sorprender, podemos comprar una botella reutilizable personalizada en tiendas especializadas. Una cámara deportiva, un clàsico en regalos de esquí ¿Qué sería de nuestras hazañas deportivas si no las compartiéramos con el resto del mundo? Igual que en otros deportes, a los esquiadores y esquiadoras también les gusta posturear en las redes sociales. Una cámara deportiva -tipo GoPro- es un acierto seguro como regalo de esquí. Mira que pueda grabar en 4K o al menos 1080p para asegurarte de que la calidad de la imagen cuando baje por las laderas tenga un mínimo de calidad. Aquí hay precios para todos los bolsillos, ya que las calidades y las marcas varían mucho: desde los 50 euros ya podemos encontrar algo aceptable y podemos llegar hasta los 400 euros. Skiball, un regalo para esquiadores de lo más original https://www.youtube.com/watch?v=ySB67SYqqQI&t=6s Se trata de un sistema innovador para llevar los esquís y con el que seguro que sorprendéis al esquiador o esquiadora al que se lo regaléis. Pone una bolita en el extremo trasero de los esquís, de manera que ya no hay que cargarlos al hombro, sino que se pueden arrastrar como si fuera un carrito de la compra. Ahora bien, es un regalo para esquiadores delicado, ya que la decisión de colocarlos es muy personal, ya que exige hacer dos pequeños taladros en los esquís. Nada exagerado, pero ya sabemos que hay puristas a los que no les gustará mucho la idea. Un reloj inteligente Hay muchos modelos, para que sean útiles para un esquiador debemos fijarnos en que tenga GPS y otros sistemas de geolocalización, a ser posible, para saber los datos de la jornada de esquí (velocidad, distancia recorrida, etc.), así como poder enviar una localización exacta en caso de emergencia; altímetro para saber en todo momento en qué punto se encuentra; que sea resistente; que envíe alertas meteorológicas, para estar al tanto de cómo evolucionará la meteo durante el día; que permita hacer llamadas sin tener que sacar el móvil; que tenga brújula y mapas; que tenga una buena autonomía; y detector de caídas, entre otras funciones. Es uno de los cinco gadgets que más han triunfado y los hay de hasta 500 euros.  

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