Ofertas de esquí de Naviadad en Formigal

¿Ganas de nieve para estas Navidades ? Te traemos las mejores ofertas de esquí de Navidad en Formigal para que aproveches tus vacaciones al mejor precio. Tus esquiadas en Formigal con las mejores ofertas de hotel y forfait incluido.

Esquiar en Navidad en Formigal, ¡How how how!

¿Qué mejor regalo que pasar unas navidades en Formigal? Probablemente no lo haya, así que no te compliques más y regálate una experiencia que no olvidarás. En los hoteles de Formigal ya están colgando los calcetines en la chimenea, no te quedes sin sitio para el tuyo. Y si has sido bueno, quien sabe, tal vez estrenes material. :O

 

Unas fiestas diferentes

Escaparse por estas fechas es cada vez más habitual. Esquiando en Formigal el día de Navidad tienes la excusa perfecta para escaquearte de la comida, pero si eres de ‘hacer familia’, puedes traértelos a todos. Atención: Muchas estaciones y hoteles tienen promociones y grandes descuentos para niños. ¡Incluso en algunos/as duermen y esquían gratis!

Los 10 mejores regalos originales para esquiadores

¿Tienes un amigo, familiar o pareja loco o loca por la nieve y el esquí? Se acercan las fiestas navideñas y quieres sorprenderle con algo que realmente necesite o que le vaya bien para su afición favorita y no quieres fallar. ¿Qué se le regala a un esquiador o esquiadora? Más allá de unos buenos esquís, ¿hay regalos para esquiadores que pueden ser útiles en las pistas o en la montaña? Por supuesto que sí. Y hay elementos para todos los presupuestos. Tanto si te quieres gastar mucho dinero porque esa persona es muy especial para ti, como si tu bolsillo está más ajustado, hay cosas que encantarán a todo esquiador o esquiadora que se precie; y si algo es un poco más caro de lo previsto, piensa que siempre podéis pagarlo entre varias personas. Estas son nuestras ideas de regalos para esquiadores para la Navidad o para cualquier otra fecha especial, como puede ser un cumpleaños. Sea lo que sea lo que elijas, ¡seguro que le encantará! Un kit de encerado para esquís [caption id="attachment_6853" align="alignnone" width="750"] Fuente: Glisshop[/caption] Para los esquís o para la tabla de snowboard. Es un regalo que siempre le va bien a un esquiador o esquiadora, de los que son necesarios y no chorradas para quedar bien. Permite mantener el material en buenas condiciones, algo esencial para alargar su vida útil. Lo normal es que traigan todo tipo de objetos para facilitar la faena, como piezas de encerado y afinación con cera, cera de hierro, biseles de esquís, piezas PTEX, papel de lija para pulir los bordes de las palas, rascadores de metal, almohadillas y otros elementos. En el mantenimiento de los esquís, como en todo, el abanico de precios es muy variado, en función de la cantidad de objetos que lleve y de la marca del fabricante, pero tienden a oscilar entre los 50 euros y los 120 euros. Otra idea similar es una plancha para encerar, es decir, para aplicar cera en la suela de los esquís o de la tabla, con termostato y muy fácil de utilizar (las más baratas cuestan alrededor de 40 euros). Funda para esquís [caption id="attachment_6860" align="alignnone" width="750"] Fuente: Decathlon[/caption] Otro elemento muy práctico para los esquiadores: un sistema para transportar el material sin necesidad de llevar una gran mochila. Como si fuera una funda para la guitarra, vaya. Lo mejor de este regalo de esquí es que es barato y asequible: por unos 15 o 20 euros ya puedes comprar una que da más que buenos resultados. Si te sabe a poco, puedes completarlo con un bolso para guardar las botas de esquí, que si no tiene, también le vendrá muy bien. Así como elegir y comprar los esquís adecuados para alguien es algo mucho más personal, regalar una funda de esquís siempre es un acierto y tiene poco margen de error. Ropa de esquí Es cierto que entramos en terreno peliagudo: primero, porque la elección de la ropa de esquí y material que debemos llevar a la nieve es muy personal y algunos son muy exigentes; segundo, porque es bastante caro (aunque podemos comprarlo entre varios); tercero, porque hay que saber la talla del destinatario y qué necesita realmente para que no se le acumulen cuatro chaquetas para esquiar en el armario. Algo que siempre se agradece son los complementos: unos buenos guantes para esquiar (si quieres sorprender y no te importa el dinero, se venden unos con tecnología wireless para manejar el móvil sin quitarse los guantes por unos 250 euros) una braga para el cuello -hay algunos diseños originales y con precios variados- o un gorro bonito. Los calcetines para esquiar también son un acierto, ya que con el uso se desgastan mucho y nunca está de más tener de sobra, y son asequibles. Ropa para el après-ski Los esquiadores y esquiadoras no van a la nieve solo para descender por pistas o palas sin parar; un momento fundamental de los viajes a la nieve es el llamado 'après-ski', cuando cierran las pistas. Es entonces cuando van a tomarse un chocolate calentito o una cerveza en una terraza con música, viendo el espectacular entorno de montañas nevadas. De nuevo, nos enfrentamos a un mundo muy personal, pero si conocéis bien a quien recibirá el regalo, seguro que le alegráis el día. Cada vez hay más après-ski de moda y hay muchas marcas con buenas colecciones, por ejemplo, SkiDress, con prendas apropiadas para llevar tanto en pistas como en la ciudad.   Un pack con cremas hidratantes El sol y el frío hace que la piel y los labios sufran mucho en la nieve y se resequen. ¿Qué debería llevar el pack? Lip balm, crema solar facial antimanchas, hidratante, tónicos y crema de manos. Importante que lleven protección solar, porque aunque no van a la playa, en alta montaña la radiación ultravioleta es espectacular.   Un secador de botas de esquí [caption id="attachment_6861" align="alignnone" width="750"] Fuente: Decathlon[/caption] Un regalo para esquiadores de lo más práctico: le asegurará que cuando vuelva a las pistas de esquí, las botas estarán secas, y es que no hay nada más desagradable que ponérselas y descubrir que siguen mojadas o húmedas. El aire caliente de estos aparatos seca las botas de forma progresiva y nada agresiva, elimina la humedad y también los olores e impide la acumulación de bacterias. Le encantará, seguro, y no te costará mucho dinero: los más baratos cuestan alrededor de 20 euros. Una cantimplora para esquiadores Es un regalo para esquiadores que puede parecer poco espectacular, pero es muy útil y siempre va bien. Los que hacen escapadas de freeride y son amantes del café, también agradecerán un termo. Es una opción sostenible para mantenerse hidratados y en la actualidad hay muchos diseños e incluso, si queremos sorprender, podemos comprar una botella reutilizable personalizada en tiendas especializadas. Una cámara deportiva, un clàsico en regalos de esquí ¿Qué sería de nuestras hazañas deportivas si no las compartiéramos con el resto del mundo? Igual que en otros deportes, a los esquiadores y esquiadoras también les gusta posturear en las redes sociales. Una cámara deportiva -tipo GoPro- es un acierto seguro como regalo de esquí. Mira que pueda grabar en 4K o al menos 1080p para asegurarte de que la calidad de la imagen cuando baje por las laderas tenga un mínimo de calidad. Aquí hay precios para todos los bolsillos, ya que las calidades y las marcas varían mucho: desde los 50 euros ya podemos encontrar algo aceptable y podemos llegar hasta los 400 euros. Skiball, un regalo para esquiadores de lo más original https://www.youtube.com/watch?v=ySB67SYqqQI&t=6s Se trata de un sistema innovador para llevar los esquís y con el que seguro que sorprendéis al esquiador o esquiadora al que se lo regaléis. Pone una bolita en el extremo trasero de los esquís, de manera que ya no hay que cargarlos al hombro, sino que se pueden arrastrar como si fuera un carrito de la compra. Ahora bien, es un regalo para esquiadores delicado, ya que la decisión de colocarlos es muy personal, ya que exige hacer dos pequeños taladros en los esquís. Nada exagerado, pero ya sabemos que hay puristas a los que no les gustará mucho la idea. Un reloj inteligente Hay muchos modelos, para que sean útiles para un esquiador debemos fijarnos en que tenga GPS y otros sistemas de geolocalización, a ser posible, para saber los datos de la jornada de esquí (velocidad, distancia recorrida, etc.), así como poder enviar una localización exacta en caso de emergencia; altímetro para saber en todo momento en qué punto se encuentra; que sea resistente; que envíe alertas meteorológicas, para estar al tanto de cómo evolucionará la meteo durante el día; que permita hacer llamadas sin tener que sacar el móvil; que tenga brújula y mapas; que tenga una buena autonomía; y detector de caídas, entre otras funciones. Es uno de los cinco gadgets que más han triunfado y los hay de hasta 500 euros.  

El mejor après-ski de Europa: Top 5 destinos

Ya estamos preparando el material y la mochila para afrontar nuestro próximo viaje de esquí. Soñamos con las pistas nevadas, con pisar algo de nieve polvo, con probar aquel descenso que el año pasado se nos quedó en el tintero, con explorar un nuevo reto... Nos encanta surfear sobre la nieve a bordo de nuestros esquí o de la tabla. Ahora bien, todos sabemos que un viaje de esquí no es solo esquí. Las pistas cierran hacia las 5 de la tarde porque anochece pronto y los profesionales de las estaciones deben prepararlo todo para que esté listo para el día siguiente. Es entonces cuando se nos abre un mar de posibilidades: descansar, ir a hacer algo de turismo, relajarnos en un balneario... y, por supuesto, ¡salir de fiesta! Los alrededores de las estaciones se llenan de esquiadores que buscan pasar un buen rato, tomar algo y comentar lo vivido en las pistas, conocer a gente e incluso, si se tercia, ligar. Sabemos que, por lo menos, tenemos una afición en común: ¡el esquí! El après-ski significa, literalmente, “después de esquiar” y viene del francés. Precisamente, en Francia es donde se encuentran algunos de los mejores locales y fiestas après-ski de Europa, con música en directo y Djs. Conoce el Top 5. 1. Folie Douce en Alpes Franceses Se trata de una empresa familiar que nació en 1969 y que, desde entonces, no ha visto más que crecer su popularidad. Es, seguramente, el après-ski más famoso de Europa. Tiene hasta 8 locales en algunas de las mejores estaciones de esquí en Alpes Franceses: Tignes – Val d'Isère, Val Thorens, Méribel-Courchevel, Alpe d'Huez, Saint Gervais – Megève, Avoriaz, Les Arcs y Chamonix Mont-Blanc. El más conocido es la Folie Douce de Val Thorens, que abre todos los años a finales de diciembre, y que se encuentra en la cima de los telesillas Plein Sud y Pionniers. Los après-ski de Folie Douce suelen tener varios puntos en común: una gran terraza soleada -cuando hace buen tiempo- y mucha música y locura sana, con actuaciones que se inspiran en el cabaret con un toque contemporáneo; dos restaurantes con sello propio, que cocinan ingredientes que compran a productores locales, frescos y de calidad, llamados La Petite Cuisine y La Fruitière, donde también se sirven platos veganos y vegetarianos y postres hechos por pasteleros; un food-truck para comer algo rápido, pero de calidad, como hamburguesas y perritos calientes; una zona VIP para los que quieren algo de privacidad; y una tienda, la Folie Shop, con productos de la firma, como camisetas y tote-bags, hechas con algodón orgánico reciclado. Todos los après-ski de Folie Douce abren durante la temporada de esquí, excepto el de Chamonix Mont-Blanc, que está dentro de un hotel y monta fiestas los 365 días del año. 2. L'Abarset de Grandvalira Como presentación, debes saber que es el mayor après-ski de los Pirineos. Un lugar mítico de Andorra, decidió reinventarse tras el confinamiento y las restricciones del coronavirus de marzo de 2020. Antes estaba en el aparcamiento de El Tarter, las nuevas instalaciones están muy cerca del viejo escenario: en el parking del telecabina del mismo sector de la estación de esquí Grandvalira. El actual L'Abarset de Andorra está diseñado por David Alayeto, del estudio Dream Up Design, y se plantea como un restaurante “bistro”, con un gran espacio para fiestas, que acoge Djs y música en directo, así como cenas temáticas y otros eventos. En total, este après-ski tiene una superficie de 2.000 metros cuadrados, en los que se distribuyen una terraza de 700 m2 y dos plantas. Atención a la decoración del interior del edificio, porque combina un toque moderno con formas orgánicas y paredes llenas de esculturas de troncos y rocas, que parece que salgan de la tierra, un estilo muy apropiado para un après-ski en el corazón de los Pirineos. Le acompaña una bonita y tenue luz ambiental y chimeneas en las que se simulan hogueras. L'Abarset abre sus puertas a las 16h y tiene marcha hasta bien entrada la noche. https://www.youtube.com/watch?v=GWaAtZ0ytf4 3. Marchica en Formigal Nuestra tercera recomendación del Top 5 con los mejores après-ski de Europa la tenemos cerquita: Marchica en la estación de esquí de Formigal-Panticosa, en el Pirineo Aragonés. Abrió sus puertas en 2009 y desde entonces se ha convertido en todo un referente de la fiesta en la temporada de esquí. Ha cosechado tanto éxito, que hubo un año (en 2014) en el que tuvo que abrir incluso antes que las pistas de esquí por la alta demanda. Marchica está junto al edificio de Sextas y su arquitectura se inspira en los Alpes. Si nos meten en su interior tapándonos los ojos, bien podríamos pensar que hemos viajado a un bar típico del Tirol. Tiene dos pisos, ambos con barra propia: uno inferior, accesible a todo el mundo y con su emblemática gran barra semicircular presidiendo el espacio; y uno superior, destinado a la zona VIP y que requiere reserva previa. No nos olvidamos de su gran terraza al aire libre, el espacio con más ambiente de Marchica, especialmente cuando sale un día soleado, y que es, de facto, una pista de baile gigante. Por su escenario han pasado artistas como Brian Cross, DJ Nano, Dorian, Carlos Jean o Javi Reina. https://www.youtube.com/watch?v=C-mMCoRz1ds 4. Farinet en Verbier (Suiza) A la belleza de las montañas nevadas de Suiza le acompaña, también, buenas dosis de fiesta. En la estación de esquí de Verbier encontramos uno de los mejores après-ski de Europa, Farinet, en el que hay un espacio para todo el mundo. Ofrece dos ambientes: uno en la parte delantera y otro diferente en la trasera. Si por algo es conocido este local es por su techo corredizo que se cierra de manera automática cuando cae una nieve demasiado pesada y protege a los esquiadores que están pasándoselo bien. Este après-ski lo encontraréis en la planta baja del Hotel Farinet y abre todos los días de 16h a 20h. Aquí la locura es máxima y no es difícil ver a gente encaramada por todas partes, por la barra, por las vigas, por el fondo... y es que aquí se hace una especie de competición oficiosa en la que los asistentes se pelean por ver quién se sube al lugar más extraño. Ah, y si os habéis animado y queréis seguir la marcha, podéis hacerlo muy cerca: cuando cierra Farinet todo el mundo se va al Club Casbah. https://www.youtube.com/watch?v=Sa5iq9WqOGM 5. Mooserwirt en St. Anton (Austria) El lema del local Mooserwirt, en la estación de esquí austríaca de St. Anton, dice que es "la madre de todos los bares de après-ski". Abrió a finales de los años 80 -curiosamente, antes era una granja familiar- y se ha convertido en uno de los grandes referentes en Europa. Veréis la cabaña en la base del teleférico Galziq. Todos los días de la temporada de esquí comienza a animarse hacia las 15.30h y para las 17h el espacio ya comienza a estar a rebosar, tanto en su interior como en su exterior; la fiesta se prolonga hasta las 20h, cuando puedes seguir la marcha en el Anton Bar, en el Piccadilly Bar o en la discoteca Postkeller. La cerveza es la bebida por excelencia del Mooserwirt y se dice que es el bar que más vende en toda Austria, con unos 5.000 litros al día (de hecho, hay un empleado que solo se dedica a cambiar barriles de cerveza).

Las 10 mejores pistas negras de España y Andorra

Estás planificando tu próximo viaje a la nieve, pero no todo vale. Eres un esquiador experimentado y quieres ir a lo seguro, a una estación de esquí que te dé la posibilidad de enfrentarte a auténticos retos. Quieres sentir la velocidad, la adrenalina, los descensos más salvajes. Tú eres de pistas negras, ¿verdad? Como sabes, las pistas negras de las estaciones de esquí son el máximo nivel de dificultad. Son recorridos con pendientes muy pronunciadas donde cogeremos gran velocidad, ya que pueden llegar a superar el 50% de desnivel. Para descender por estos trazados hay que ser esquiadores experimentados, tener un control total de los esquís y saber defenderse ante cualquier situación. Normalmente, las pistas negras suelen estar en las cotas más altas de la estación, por lo que los esquiadores más habilidosos tendréis como premio unas vistas espectaculares, así como recorridos más largos. ¿Dónde se encuentran las mejores pistas negras de España y Andorra? ¿Qué podemos esperar de ellas? Analizamos al detalle unas pistas solo recomendables para los esquiadores más experimentados y con muchas ganas de disfrutar descensos emocionantes. Las pistas negras más impresionantes Pista Avet en Grandvalira (Andorra). Es, seguramente, la pista más emblemática de Andorra. La podremos disfrutar en el sector de Soldeu. ¿Qué nos encontraremos aquí? Hay rampas de lo más interesantes durante todo el descenso y un buen muro. Saldremos de la zona de Espiolets, que está a 2.250 metros de altitud, y acabaremos en la cota más baja de Soldeu, a 1.800 metros, junto a todos los servicios. Por tanto, nos esperan 450 metros de desnivel. La pista Avet no es una negra más: su espectacularidad ha hecho que haya acogido varias Copas del Mundo de esquí alpino en los últimos años (2012 y 2016), así como las Finales de la Copa del Mundo de 2019. Esta pista negra de Grandvalira, la estrella del Pirineo, está conectada con el pueblo de Soldeu gracias a la construcción de una increíble plataforma esquiable de 14.000 metros cuadrados que amplió la zona de frenado. Por ello, si te atreves, te recomendamos que visites la pista Avet durante tu viaje de esquí a Andorra. Pista Àliga en Grandvalira (Andorra). Es una pista negra de esquí que, no te vamos a engañar, tiene algún tramo rojo. Pero eso no le resta nada de emoción. Está en el sector de El Tarter y tiene más de 775 metros de desnivel y discurre por un trazado de 2,7 kilómetros. Es bastante ancho (de ahí a que en algunos lugares sea roja), aunque tiene muchos cambios de pendiente y va alternando áreas más llanas con curvas muy exigentes y saltos (el más famoso es el "salt del gall", que solo recomendamos para los esquiadores más experimentados). Una cosa que nos gusta mucho de la pista Àliga es que tiene una orientación norte, por lo que las condiciones de la nieve suelen ser muy buenas. Esquiar en Grandvalira nos ofrece la opción de encontrar pistas de este nivel así como otras para los que prefieran practicar este deporte de una manera más relajada. https://www.youtube.com/watch?v=hlJX4eoHhE8 La Capa en Arinsal (Andorra). En este listado no puede faltar La Capa, una pista negra en la estación de esquí Vallnord-Pal Arinsal que promete ser apta para los más aventureros y experimentados. Se trata de la pista con mayor desnivel de todo Andorra, nada más y nada menos que 1.000 metros de desnivel en un recorrido de 1.500 metros, ¡una auténtica barbaridad!. Este trazado finaliza en la pista Les Marrades, la cual cuenta con el recorrido más largo (5.000 metros). No siempre se puede disfrutar de La Capa, puesto que no dispone de cañones de nieve, por lo que os recomendamos que aprvechéis para visitarla cuando haya buenas condiciones meteorológicas y la encontréis abierta. Pista Canal Amplia de Cerler (Pirineo Aragonés). En esta preciosa estación de esquí ubicada en el valle de Benasque, Pirieno Aragonés tenemos una pista espectacular, la Canal Amplia, que es la más emblemática del complejo. Desciende desde el pico Galliner hasta las faldas de la montaña. Ofrece un desnivel de 690 metros en los que los esquiadores alcanzan grandes velocidades, por lo que solo es apta para los más experimentados. La pista bordea la ladera del monte y empieza con poco desnivel, pero que no te engañen las apariencias, no te confíes; nos toparemos con muchos baches en los que podríamos saltar, y acabamos en una gran pendiente. Descubre los rincones más intensos que esconde esta estación con tu viaje de esquí a Cerler. Pista Luis Arias en Baqueira Beret (Pirineo Catalán). Primero, unas presentaciones: el hombre que le da nombre a la pista es quien promovió la creación de esta estación de esquí en la Val d'Aran, Pirineo Catalán que se ha convertido en una de las mejores del país, todo un visionario. Hoy esta pista negra es de las más famosas: tiene 564 metros de desnivel y recorre dos kilómetros, por lo que presenta una pendiente bastante extrema. El recorrido arranca suave, en un espacio amplio y con poca inclinación... pero todo es un espejismo, ya que enseguida se estrecha y se presenta un descenso con una empinación de vértigo. Y todo esto con una orientación norte, lo que garantiza una buena calidad de la nieve para esquiar en Baqueira Beret. Pista El Infierno en Formigal-Panticosa (Pirineo Aragonés). Esquiar en Formigal-Panticosa y llegar a esta pista ya es toda una aventura: podemos ir a través del telesilla, pero también podemos subir en Ski Ratrack, las máquinas pisapistas que preparan los trazados balizados de la estación. Bajaremos desde la colina del Portalet, con curvas muy pronunciadas y a gran velocidad. Una pista bastante peligrosa que exigirá un gran nivel de esquí. Pista La Visera en Sierra Nevada. Nos vamos a Granada, en Andalucía, para recomendaros una pista negra espectacular que se ha convertido en uno de los iconos de la estación de esquí más soleada. El recorrido es bastante corto, de apenas 225 metros, pero la pendiente es para quitarte el hipo, con puntos en los que llega a los 63 grados. Y no la hace complicada únicamente la inclinación, sino que además en el camino nos toparemos con muchos baches y texturas diferentes en la nieve que nos sorprenderán durante el descenso. Aunque no la bajéis, es difícil apartar la vista de la pista y de los valientes que se atreven a probarla y esquiar en Sierra Nevada. Pista Fonda en Masella (Pirineo Catalán). Traemos un reto de altura para los esquiadores expertos: comienza en la cima de la montaña de la Tosa, en la estación de esquí de Masella, y llega hasta sus faldas en pocos minutos, pasando entre el Tub e Isards. Es un recorrido de 900 metros con un desnivel de 290 metros. Por si no lo visualizas: sí, está muy empinada. Lo que más caracteriza este descenso es su gran cantidad de baches, que suma dificultad, emoción y algún que otro vuelo a la bajada. Si no quieres pasarlo mal, te recomendamos tener algunas nociones de salto antes de lanzarse por la pista Fonda. Pista Llanos del Sol en Astún (Pirineo Aragonés). Si algo nos gusta de este trazado, es su salida: parte de la zona de Truchas, donde tendremos las mejores vistas de toda la estación de esquí. Es una pista negra de esquí muy soleada que, además, suele estar sin pisar, con poca afluencia, dada su gran dificultad. Tiene 1.760 metros de longitud y 423 metros de desnivel, por lo que es una negra bastante larga. El hecho de que esté poco pisada hace que, si no dominamos los esquís, nos podamos salir del trazado balizado. Un cóctel de ingredientes que hacen que la pista Llanos del Sol sea muy disfrutona para los veteranos del esquí. Si buscas un viaje de esquí a Astún acompañado de emociones fuertes, no dudes en bajar por esta pista. El Tubo de la Zapatilla de Candanchú (Pirineo Aragonés). Acabamos con nuestra recomendación de pistas negras en Andorra y España con un "bonus track": un fuera pista que nos dejará sin aliento, como es el Tubo de la Zapatilla de la estación de esquí en Candanchú. Su aura de peligrosidad no es, para nada, un mito. ¿A qué se debe tanta fama? Esta pista espectacular combina tramos muy estrechos con gran desnivel, que tienen una media del 65% y, en algunos tramos, alcanza ¡el 90%! Lo del "tubo" está claro de dónde viene. Es importante recordar que solo los expertos esquiadores pueden adentrarse en fuera pistas y que hay que ir con el equipo adecuado, además de ir acompañado. En estos recorridos, la pérdida de control de los esquís podría generar un pequeño alud y ser fatal.

Marchica en Formigal: Así es el après-ski de moda

Si vais a esquiar a la estación de esquí Formigal-Panticosa en el Pirineo Aragonés. Os espera un impresionante dominio esquiable de 182 kilómetros, donde podremos disfrutar de 147 pistas, tanto para debutantes como para veteranos sobre los esquís: 12 verdes, 36 azules, 52 rojas y 42 negras, además de cinco itinerarios para los que quieren surcar las nieves más vírgenes y salvajes. En definitiva, es una estación apta para todos los niveles de esquí, aunque aquellos que quieran pueden realizar unas clases de esquí en Formigal para mejorar su técnica. Y es que, desde la apertura de la estación de esquí de Formigal, este destino nos ofrece calidad de nieve para disfrutar al máximo del nuestros días de esquí. Ahora bien, algo que nos encanta de los viajes de esquí, además de darlo todo en las pistas, es el momento en el que cierran. Entonces es cuando empieza el 'après-ski', todavía queda mucha tarde y noche por delante para disfrutar a tope. Algunos prefieren practicar otras actividades deportivas en este tiempo; otros, relajarse en un balneario como el de Panticosa, hacer turismo por los pintorescos pueblos de montaña de los alrededores, o descansar en alguno de los hoteles cercanos a Formigal; y también están quienes buscan la mejor fiesta para tomarse algo y comentar la jornada, conocer a gente y, por qué no, ligar. Está claro que podemos encontrar diversas actividades en Formigal, ya sea para los más mayores como para los pequeños de la casa. Si sois de los que os gusta la marcha, en Formigal se encuentra uno de los locales con más ambiente de los Pirineos: Marchica. ¿Lo conoces? Te contamos todas las claves. ¿Cómo es la fiesta en Marchica? https://www.youtube.com/watch?v=C-mMCoRz1ds Marchica es un bar con terraza muy popular que abrió sus puertas en 2009 y desde entonces se ha convertido en un lugar de referencia de la fiesta en las pistas de esquí. Se encuentra junto al edificio de Sextas y año tras año recibe cada vez a más visitantes. Para que os hagáis una idea de la gran acogida que tiene, hubo un año, en 2014, que Marchica abrió incluso antes de que lo hiciera la estación de esquí ya que recibieron muchas llamadas interesándose por el local. Marchica se inspira en el ambiente de los locales típicos de Los Alpes. En el interior nos zambulliremos en una decoración en la que pensaremos que bien podríamos estar en un bar austríaco del Tirol; de hecho, la madera que veremos en el interior y que otorga gran calidez al ambiente procede de tres establos abandonados que había en aquellas tierras. Dentro hay dos pisos y ambos tienen barra propia para atender a los clientes. Estos son los tres grandes espacios de Marchica: Piso inferior. Es accesible a todas las personas y cuenta con una gran barra semicircular en el centro. Piso superior-VIP. Es el que está destinado a la zona VIP y que requiere reserva previa. Ofrece selección especial de bebidas, un espacio reservado, calefacción individual, terraza con vistas, opción variada de aperitivos y menús, asientos de descanso, acceso exclusivo prioritario y zona especial de champanería. Cuenta con el apoyo de dos partners: Ron Barceló y El Ganso. Terraza. Sin duda, la zona con más ambiente de Marchica y que ha ido ampliándose con el tiempo dada su popularidad. Está totalmente al aire libre y funciona como una pista de baile. Hay una cabina de DJ por donde han pasado artistas como Brian Cross, DJ Nano, Dorian, Carlos Jean, Javi Reina, Albert Nevé y Alexander Som, entre otros. En la terraza suenan temas actuales y de todos los tiempos. Por cierto, "Sweet Caroline", de Neil Diamond, es el himno de Marchica y sonará seguro durante vuestra estancia. El ambiente de Marchica es muy bueno y de lo más peculiar. Podremos encontrar a gente bailando y dándolo todo con sus trajes de esquí o con disfraces. ¡Aquí todo lo que esté relacionado con el buen rollo está permitido! Puedes consultar las redes sociales del local para saber la programación especial que habrá en las fechas de tu viaje a Formigal-Panticosa, ¡porque aquí la experiencia es cada día diferente! Puede haber concierto de un grupo musical, pinchar uno o varios DJ's o haber alguna fiesta temática. Marchica, un local que abre todo el día Pero Marchica no es solo fiesta y baile. Nada más lejos de la realidad: el establecimiento está abierto todo el día. Habitualmente abre a primera hora de la mañana, en torno a las 7.30 horas, para servir los mejores desayunos y llegar a las pistas de esquí con fuerzas. Conforme avanza la jornada, el local ofrece bocadillos, tapas, vermuts y diferentes snacks para hacer una pausa en las pistas y matar el gusanillo hasta la hora de comer, como cualquier otro bar o restaurante que se encuentra a pie de pistas. Es por la tarde-noche cuando Marchica se transforma totalmente y se reconvierte en una pista de baile con música y mucho ambiente. Como una discoteca al aire libre y en medio de los Pirineos. Podríamos decir que, Marchica se asemeja a l'Abarset de Andorra, otro après-ski de lo más moderno en el que durante el día puedes disfrutar de platos de calidad y por la noche tomar algo en la discoteca. Otra experiencia que te recomendamos es contemplar la puesta de sol, cuando cierran las pistas de esquí, desde la terraza de Marchica: un precioso momento que podremos disfrutar con una copa o cerveza en la mano y con la mejor compañía.  Otros planes imprescindibles en el après-ski de Formigal Ir a tomar algo y a mover el esqueleto a Marchica no es lo único que podemos hacer cuando cierran las pistas de esquí de la estación de Formigal. Te proponemos tres planes muy especiales para vuestro viaje a la nieve al Pirineo Aragonés: Tobogganing. ¿Qué te parece subir en el telesilla de Sallent al anochecer, cenar los platos italianos de la Trattoria Cantal en medio de las pistas de esquí, a 1.800 metros de altitud, y después bajar desde allí en un trineo clásico de madera por una pista iluminada de 2,5 kilómetros? Suena bien, ¿verdad? Una bonita y completa experiencia para descender la montaña nevada bajo la luz de las estrellas. La aventura comienza a las 19h y concluye en la zona de Sextas, después de haber recibido una charla explicativa sobre la historia y el manejo de los trineos de madera donde no faltarán curiosidades. La Glera. No podéis dejar de vivir al menos una noche una de las experiencias más singulares que nos ofrece la estación de esquí de Formigal. Se trata de cenar en una pequeña cabaña con una capacidad muy limitada, hasta 18 personas, en medio del silencio de la montaña por la noche, a más de 2.000 metros de altitud. Los más exigentes se encontrarán con una carta de lujo: carnes a la brasa, potaje montañés, postres caseros y una completa carta de bebidas con vinos, champagnes y cervezas que se dejan enfriar en la nieve. Por si fuera poco, uno de los alicientes de esta experiencia es el desplazamiento hasta La Glera. No irás andando ni en telesilla: solo se puede acceder a través de ratrack, es decir, máquinas pisapistas. Las Mugas. ¿Quieres dormir en medio de la montaña, viendo las estrellas, pero sin perder comodidades? En la estación de esquí de Formigal nos proponen algo así como un "vivac" para exquisitos: Las Mugas. Se trata de un espacio exclusivo ubicado a 1.800 metros de altitud en los Pirineos donde podremos hacer noche, con todo incluido, y con vistas a la montaña. Una experiencia mágica. Cada "muga" tiene una pequeña terraza, una nevera surtida, servicio de habitación las 24 horas y servicio de desayuno y cena gourmet en la Muga principal. Además, podremos contratar experiencias exclusivas con o sin guía, como por ejemplo, un paseo por los alrededores con raquetas de nieve. El ascenso a la zona de Las Mugas se hace en máquina ratrack, lo que ya de por sí es toda una experiencia, que salen de la zona de Anayet.

Transporte de Madrid a Formigal ¿Cómo llegar a la estación?

¿Planeando un viaje de esquí? Primero, tendremos que decidir a qué estación de esquí iremos; después, elegir cómo nos trasladaremos a ella. Hoy nos vamos a centrar en un público muy específico: los madrileños y las madrileñas que quieren realizar un viaje de esqui en Formigal, una joya que encontramos en el Pirineo Aragonés. ¿Qué medios de transporte pueden utilizar para llegar a las pistas de Formigal Panticosa? ¿Hay más opciones además del coche? ¿Qué se tarda en cada caso? Vamos a resolver todas tus dudas para que elijáis el transporte de Madrid a Formigal estación más cómodo y que más os conviene. https://www.youtube.com/watch?v=cZsQT88Y5GA De Madrid a Formigal en coche Aunque no es la única opción que tenemos para ir a esquiar a la estación de esquí de Formigal, lo cierto es que el coche es el medio de transporte más recomendable por varios motivos: comodidad, ya que salimos de casa y llegamos sin trasbordos para dormir en un hotel cerca de Formigal sin tener que estar cargando con el equipo de esquí arriba y abajo; flexibilidad, nos vamos cuando queramos, sin depender de horarios; libertad, ya que nos permite conocer parajes de los alrededores en las horas del ‘après-ski’ a los que, sin coche particular, sería más complicado llegar. Además, al ser Formigal-Panticosa un dominio de esquí popular y de gran prestigio en los Pirineos, las carreteras están muy bien conservadas y no tienen demasiadas curvas ni son excesivamente cerradas (teniendo en cuenta que estamos en la montaña). Un problema que puede dar el coche en las pistas de esquí es dónde aparcarlo. En la estación de Formigal basta con dejarlo en el parking del hotel; después podemos olvidarnos de él gracias al servicio de ski-bus de Formigal que conecta de manera gratuita los dominios esquiables de Formigal y Panticosa, de forma ininterrumpida mientras están abiertas las pistas (lo detallaremos más adelante). Para ir de Madrid a Formigal estación en vehículo privado, tendremos que recorrer 466 kilómetros (se tarda algo más de cinco horas) por la A-2 en dirección Zaragoza. Seguiremos por la A-23 hacia Huesca y Sabiñánigo, y después tomaremos la carretera N-260 pasando por Biescas, hasta llegar a Sallent de Gállego y, por último, a las pistas de Formigal-Panticosa. De Madrid a Formigal en avión Otra opción que tenemos para viajar desde Madrid capital a la estación de esquí de Formigal es en avión. El aeropuerto más cercano a las pistas es el de Huesca-Pirineos, que se encuentra a poco más de 100 kilómetros; ya en Francia, está el aeropuerto Pau Pyrénées, a 95 kilómetros y que alberga vuelos internacionales. También podemos volar a Zaragoza, cuyo aeropuerto está a 170 kilómetros de las pistas de esquí. Desde los aeropuertos lo más recomendable para llegar a la estación de Formigal es alquilando un coche. Eso nos permitirá desplazarnos hasta las pistas en cuanto lleguemos y nos ahorraremos quebraderos de cabeza con horarios de otros medios de transporte y molestias por el transporte del material de esquí (si es que llevamos equipo propio). De Madrid a Formigal en autobús Una alternativa que cuenta con mucha aceptación para desplazarnos de Madrid a Formigal es el autobús. Concretamente, el “Bus Blanco” que se pone a disposición de los esquiadores y que une la estación de esquí con las ciudades de Madrid, Zaragoza y Huesca todos los fines de semana de la temporada. Por otro lado, tenemos la opción de viajar con autocares de línea regular que unen Madrid con Zaragoza y Huesca, como las que opera ALSA o Avanza. Consulta los horarios porque pueden cambiar en función del día y la temporada. De Madrid a Formigal en tren Por último, podemos coger el tren para desplazarnos de Madrid a las pistas de esquí de Formigal-Panticosa. Cada año van cambiando las ofertas y servicios especiales para cubrir el recorrido, pero la mejor opción es viajar en AVE de Madrid a Huesca con Renfe, y una vez allí, coger un transfer en autobús hacia las pistas de esquí (consultar horarios). Con esta opción, se puede cubrir el trayecto en apenas tres horas. También es posible coger el tren en Madrid Puerta de Atocha hasta Canfranc y allí tomar un taxi hasta las pistas de esquí (son unos 70 kilómetros, alrededor de una hora). Moverse dentro de Formigal sin usar el coche Como decíamos, lo mejor de Formigal-Panticosa es que ofrece la posibilidad de olvidarnos del coche en el hotel durante nuestra escapada en la nieve gracias al Skibus gratis que nos facilita el desplazamiento entre sectores. Una buena noticia también para los que viajan en avión, autobús o tren y no disponen de vehículo propio. Las rutas durante la temporada de esquí son las siguientes: Sector Formigal - Urbanización Formigal - Sextas-Anayet. Circula todos los días de 8:15h a 17:00h. Sector Panticosa - Urbanización Argualas – Panticosa - Telecabina Panticosa. Circula todos los días de 8:45h a 17:30h, con paradas en todos los hoteles del recorrido.-Marchica (dónde el Après ski de Formigal) - Urbanización Formigal. Circula todos los días de 17:30h a 21:30h. Conexión entre el Sector Formigal y el Sector Panticosa. Circula todos los días de 8:30h a 17:30h, con parada en Escarrilla. Sector Formigal – Sallent. Los días laborables, de Sallent a las 8.30h al parking Sextas de Formigal, y vuelta a las 16.30h; los fines de semana, idas a las 8.30h y 9.30h, y vueltas, a las 13.30h y16.30h. Las pistas de esquí de Formigal La unión de las estaciones de esquí de Formigal-Panticosa en 2014 les ha permitido poder presumir de tener el dominio esquiable más grande de España con 180 kilómetros por los que hay trazados 146 pistas de todos los niveles, especialmente de las que exigen un cierto nivel (hay 12 pistas verdes, 35 azules, 51 rojas, 43 negras y 5 itinerarios). Pero más allá del esquí,  también hay un sinfín de actividades para practicar en invierno en Formigal. Desde la apertura de la estación de Formigal-Panticosa, se garantiza una gran calidad y cantidad de la nieve por su ubicación y por la altura de las pistas, que van desde los 1.145 metros hasta los 2.250 metros de altitud en medio de los Pirineos. Y para reforzar los días con menos nieve, Formigal-Panticosa cuenta con el apoyo de 565 cañones de fabricación de nieve artificial que cubren 50 kilómetros de pistas. Si nos centramos en Formigal, sus pistas se reparten a lo largo y ancho de cuatro valles conectados por pistas. Eso quiere decir que nos podemos desplazar de una parte a otra de la estación esquiando, sin necesidad de tomar ningún remonte (¡si tenemos el nivel para ir por ellas, claro!). Los cuatro sectores son: Sextas, el área más próxima al pueblo, dónde se pueden encontrar restaurantes y diferentes tiendas de alquiler en Formigal. Hay pistas que no deberías perderte, como la roja Bosque, que regala bonitos paisajes entre árboles o la pista Tres Hombres, que arranca a 2.276 metros de altitud y tiene un descenso de 695 metros; Sarrios, donde se encuentra el snowpark para practicar saltos y piruetas y donde también hay algunas pistas rojas de interés. Anayet, el sector de Formigal donde se dan cita las familias, ya que tiene muchas pistas fáciles para dar los primeros pasos y aprender, como es el caso de la popular pista azul Anayet, de 2,8 kilómetros, muy ancha y con algo de pendiente; y Portalet, la zona de Formigal que hace ya frontera con Francia y donde más nieve virgen se acumula, recomendado para los esquiadores más avanzados y donde también podremos vivir la experiencia del “ski retrack”, una excursión a bordo de una máquina pisanieves hasta laderas de otra manera inaccesibles desde las que bajaremos esquiando. Para conocer toda la extensión de la estación recomendamos contratar clases de esquí en Formigal para explorar todos los rincones, muy desconocidos por muchos esquaidores.

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