Candanchú, en el Pirineo Aragonés, es una de las estaciones de esquí más antiguas de España, y una de las primeras en incorporar un núcleo residencial a pie de pistas en donde se ofrecen todo tipo de servicios a los esquiadores. Situada en el término municipal de Aísa, la estación de esquí de Candanchú se levanta muy cerca de donde nace el río Aragón, a solamente un kilómetro de la frontera con Francia y a unos 27 kilómetros de Jaca.
Candanchú ofrece a esquiadores de todos los niveles casi 40 kilómetros de pistas, repartidos en 44 palas. Con cota máxima de 2.400 metros, esta estación es conocida no solamente por ser una de las más bellas de España y ofrecer paisajes espectaculares, sino también porque su orografía la resguarda completamente del viento, lo que es una muy buena noticia para los amantes de la nieve.
Candanchú dispone de 4 zonas distintas de esquí, adaptadas a los distintos niveles de los visitantes. De hecho, se trata de una estación familiar, perfecta para principiantes. La zona Tobazo Bajo -Pista Grande, por ejemplo, permite controlar, des de la cafetería de la estación, las 8 pistas verdes y las 2 azules que la rodean. En definitiva, es perfecto para controlar a los que se estrenan en el esquí.
Pero para los expertos también hay mucha diversión: pistas rojas y negras, además de itinerarios fuera pistas. Destacan las famosas Tubo de la Zapatilla y Loma Verde, recomendadas únicamente a expertos. Candanchú también dispone de 4 circuitos de esquí de fondo.